Un motor eléctrico quemado casi nunca falla por mala suerte. Detrás hay una causa que, si no se corrige, volverá a quemar el motor después de repararlo. Estas son las siete causas que más vemos en nuestro taller.
1. Sobrecarga
El motor trabaja por encima de la potencia de su placa: una banda muy apretada, una bomba con más carga de la debida o una máquina trabada. La corriente sube, el bobinado se calienta y el aislamiento se degrada.
2. Pérdida de una fase
En motores trifásicos, si se pierde una fase el motor sigue girando con dos, pero se sobrecalienta en minutos. Es una de las causas más comunes en la industria.
3. Voltaje bajo o desbalanceado
Con voltaje bajo el motor consume más corriente para dar la misma potencia. Un desbalance entre fases calienta de forma desigual el bobinado.
4. Humedad, polvo y aceite
La humedad baja el aislamiento y el polvo tapa la ventilación. El aceite ataca el barniz de los bobinados. Un motor sucio y mal ventilado trabaja más caliente.
5. Rodamientos dañados
Un rodamiento gastado hace que el rotor se desplace y roce el estator. Ese roce daña el núcleo y quema el bobinado.
6. Arranques demasiado frecuentes
Cada arranque consume varias veces la corriente nominal. Un motor que arranca y para muchas veces por hora, como el de una presurizadora con el tanque sin aire, se calienta sin descanso.
7. Falta de mantenimiento
Sin revisiones periódicas, los problemas anteriores avanzan sin que nadie los vea hasta que el motor se quema.
Cómo evitarlo
- Protección contra sobrecarga y pérdida de fase bien ajustada
- Revisión periódica del voltaje y del balance entre fases
- Limpieza y ventilación del motor
- Cambio de rodamientos según las horas de trabajo
- Un plan de mantenimiento preventivo
¿Necesita ayuda con su equipo? En REMOELECTRIC hacemos el rebobinado de motores eléctricos en nuestro taller de San Salvador. Escríbanos por WhatsApp al 6221-6004 con una foto de la placa o llámenos al 2222-1587.
